Columnista invitado
/ sábado 27 de agosto de 2022
Por: Pablo Castellanos, director de investigación de Google México
Tras dos años de improvisar vacaciones en casa, me emociona –por fin– poder planear con mi familia y amigos los viajes que queremos hacer, aquellos que dejamos en pausa y tal vez uno que otro que ya no nos parece tan atractivo, pero que ya lo tenemos contemplado.
Este deseo, compartido por muchas más personas, ha permitido registrar una recuperación en la industria de viajes. De hecho, en un estudio reciente realizado por Google, encontramos que uno de cada tres mexicanos gastará más en viajes que en los dos últimos años, en tanto que otra gran parte pretende disponer al menos del mismo presupuesto.
Otra tendencia que hemos visto crecer es el número de mexicanos que están planificando sus viajes desde una semana a un mes previo a la fecha deseada. Lo que indica dos cosas: la primera, que están abiertos a viajar de manera espontánea; y la segunda, que continúan monitoreando la evolución de la pandemia y los lineamientos de viaje para poder hacer sus reservas.
Este comportamiento está sucediendo en todo el mundo, en donde la demanda de viajes por avión está siendo mayor a la esperada, incluso generando alteraciones en las operaciones logísticas para aerolíneas y aeropuertos.
¿Cómo pueden los negocios de la industria adaptarse a estas nuevas necesidades y atraer a más turistas? El primer punto es generar fidelización a través de estar presente en cualquier punto de contacto en donde los consumidores estén y ofrecerles la información que necesitan, por ejemplo detalles sobre la seguridad sanitaria y dejar muy claras las políticas frente a los posibles cambios en el contexto. También será necesario hacer a un lado las generalizaciones. Las compañías de la industria de viajes deberán apostar por la personalización.
Muchos proveedores de viajes ya están ocupando herramientas digitales que apoyan a la recuperación económica del turismo, como Destination Insights, a través de la cual es posible consultar la demanda de vuelos y hospedajes en diferentes destinos del mundo, esto con el fin, no solo de conocer la procedencia de quienes les visitan y poder ofrecer un trato personalizado, pero también para ejecutar estrategias comerciales que puedan atraer más gente.
Para los consumidores, esta solución les permite darse una idea de la demanda que tiene el destino que desean visitar, esto con el fin de decidir si ir a éste o mejor visitar otro con menor concurrencia.
Con ayuda de herramientas tecnológicas es posible que las empresas de viajes, juntas de turismo, gobiernos y turistas, tomen decisiones mejor informadas y más planeadas, que aporten a una recuperación desde distintos ejes, empezando por la seguridad y culminando con la derrama económica.
Por: Pablo Castellanos, director de investigación de Google México
Tras dos años de improvisar vacaciones en casa, me emociona –por fin– poder planear con mi familia y amigos los viajes que queremos hacer, aquellos que dejamos en pausa y tal vez uno que otro que ya no nos parece tan atractivo, pero que ya lo tenemos contemplado.
Este deseo, compartido por muchas más personas, ha permitido registrar una recuperación en la industria de viajes. De hecho, en un estudio reciente realizado por Google, encontramos que uno de cada tres mexicanos gastará más en viajes que en los dos últimos años, en tanto que otra gran parte pretende disponer al menos del mismo presupuesto.
Otra tendencia que hemos visto crecer es el número de mexicanos que están planificando sus viajes desde una semana a un mes previo a la fecha deseada. Lo que indica dos cosas: la primera, que están abiertos a viajar de manera espontánea; y la segunda, que continúan monitoreando la evolución de la pandemia y los lineamientos de viaje para poder hacer sus reservas.
Este comportamiento está sucediendo en todo el mundo, en donde la demanda de viajes por avión está siendo mayor a la esperada, incluso generando alteraciones en las operaciones logísticas para aerolíneas y aeropuertos.
¿Cómo pueden los negocios de la industria adaptarse a estas nuevas necesidades y atraer a más turistas? El primer punto es generar fidelización a través de estar presente en cualquier punto de contacto en donde los consumidores estén y ofrecerles la información que necesitan, por ejemplo detalles sobre la seguridad sanitaria y dejar muy claras las políticas frente a los posibles cambios en el contexto. También será necesario hacer a un lado las generalizaciones. Las compañías de la industria de viajes deberán apostar por la personalización.
Muchos proveedores de viajes ya están ocupando herramientas digitales que apoyan a la recuperación económica del turismo, como Destination Insights, a través de la cual es posible consultar la demanda de vuelos y hospedajes en diferentes destinos del mundo, esto con el fin, no solo de conocer la procedencia de quienes les visitan y poder ofrecer un trato personalizado, pero también para ejecutar estrategias comerciales que puedan atraer más gente.
Para los consumidores, esta solución les permite darse una idea de la demanda que tiene el destino que desean visitar, esto con el fin de decidir si ir a éste o mejor visitar otro con menor concurrencia.
Con ayuda de herramientas tecnológicas es posible que las empresas de viajes, juntas de turismo, gobiernos y turistas, tomen decisiones mejor informadas y más planeadas, que aporten a una recuperación desde distintos ejes, empezando por la seguridad y culminando con la derrama económica.
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