Luis Eduardo De La Torre
/ sábado 31 de diciembre de 2022
"La Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre".
Mahatma Gandhi.
Soñamos a ser dioses, a obligar al mundo a adecuarse a nosotros, y somos tan narcisistas y hedonistas, que en equivocada visión de la realidad nos consideramos eternos, ignorantes de que el verdadero propósito de todo es sencillamente buscar la evolución del ser, en equilibrio, y la paz y felicidad con lo que nos rodea, dejemos de dar importancia a contar los años y comencemos a vivirlos.
No olvide que los años que tenemos no son los que ya cumplimos, sino los que nos quedan por cumplir, eso … si alcanzamos, veamos: El mundo (México incluido) está al borde del abismo ecológico en muchas vertientes, y sin duda más allá de los combustibles fósiles, la moda rápida, la obsesión con el consumo de carne o la plastificación absoluta del mundo, uno de los grandes males es y esperemos no lo sea por mucho, el consumismo desmedido de los productos electrónicos, y hay que escribirlo con todas sus letras: "Sobre todo los de mala calidad importados de Asia y comercializados por toda América Latina".
La electrónica de consumo es sin duda alguna, una parte integral de nuestras vidas. Desde teléfonos móviles hasta computadoras, reproductores de música y televisores, estos dispositivos nos facilitan la vida de muchas maneras. Sin embargo, también tienen un impacto ambiental significativo.
Uno de los principales problemas es la producción de estos dispositivos, que requiere la minería de metales preciosos como el oro, la plata y el cobre. Esta minería a menudo se realiza en países en desarrollo, donde se utilizan métodos que pueden ser dañinos para el medio ambiente y la salud de los trabajadores. Además, el transporte de estos dispositivos a nivel mundial también contribuye al cambio climático, ya que requiere combustibles fósiles, eso sin contar el enorme costo en tiempo hombre y máquina.
Una vez que estos dispositivos han sido producidos y utilizados, el problema no se detiene allí, no amigo lector, muchos de estos dispositivos contienen componentes tóxicos -tierras raras y químicos- que pueden contaminar el aire y el agua cuando se desechan de manera inadecuada. En la mayor parte de los países del mundo, estos dispositivos terminan en vertederos, donde pueden liberar sustancias tóxicas en el suelo y el agua.
Además, para volver más fatídica la ecuación, la obsolescencia programada es un problema grave. Muchos fabricantes diseñan sus dispositivos para tener una vida útil limitada, lo que incentiva a los consumidores a comprar nuevos dispositivos con mayor frecuencia. Esto aumenta la cantidad de desperdicio electrónico y contribuye a la sobreproducción y al consumismo excesivo.
Para abordar estos problemas, es necesario adoptar un enfoque de ciclo de vida completo al pensar en la electrónica de consumo. Esto incluye la minería responsable, la producción sostenible y la disposición adecuada de los dispositivos cuando ya no son útiles. También es importante promover la reparación y el reutilizado en lugar de simplemente desechar y reemplazar los dispositivos.
Debemos como sociedad a aprender a luchar por el derecho a reparar las cosas, y a crear modelos de economía circular, tales como los que promueven actualmente importantes universidades, me enorgullece escribir que nuestra máxima casa de estudios está en esa lista.
Es importante también que los gobiernos y las empresas hagan un esfuerzo consciente para reducir la obsolescencia programada y promover la durabilidad y la reparabilidad en sus productos, además, los consumidores también pueden tomar medidas para reducir su propio impacto ambiental al elegir dispositivos de alta calidad que duren más tiempo y repararlos en lugar de reemplazarlos.
Y no dejemos de lado tampoco el "enfoque del tener", sería importante preguntarnos si en la familia se ha perdido la capacidad de compartir ¿Por qué en cada hogar deben haber 3 o más computadoras? ¿Por qué cada niño debe tener su propia bocina Bluetooth? Si bien es satisfactoria la acción del adquirir, nos han vendido la mentira de que comprar más cosas es progresar, eso es una tontería, vivir feliz y cómodo es progresar, y en eso; cada quien tiene su versión del paraíso.
El 2023 llega esta noche, y solo me resta decirle, ¡Muchas Gracias! Por la preferencia de su lectura y sus correos, le desearía paz y amor, pero seguramente eso ya se lo enviaron con un piolín por WhatsApp, yo solo puedo desearle, que … el próximo año no le falte nunca nada. DIOS le bendiga.
Feliz Año Nuevo.
"La Tierra proporciona lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la codicia de cada hombre".
Mahatma Gandhi.
Soñamos a ser dioses, a obligar al mundo a adecuarse a nosotros, y somos tan narcisistas y hedonistas, que en equivocada visión de la realidad nos consideramos eternos, ignorantes de que el verdadero propósito de todo es sencillamente buscar la evolución del ser, en equilibrio, y la paz y felicidad con lo que nos rodea, dejemos de dar importancia a contar los años y comencemos a vivirlos.
No olvide que los años que tenemos no son los que ya cumplimos, sino los que nos quedan por cumplir, eso … si alcanzamos, veamos: El mundo (México incluido) está al borde del abismo ecológico en muchas vertientes, y sin duda más allá de los combustibles fósiles, la moda rápida, la obsesión con el consumo de carne o la plastificación absoluta del mundo, uno de los grandes males es y esperemos no lo sea por mucho, el consumismo desmedido de los productos electrónicos, y hay que escribirlo con todas sus letras: "Sobre todo los de mala calidad importados de Asia y comercializados por toda América Latina".
La electrónica de consumo es sin duda alguna, una parte integral de nuestras vidas. Desde teléfonos móviles hasta computadoras, reproductores de música y televisores, estos dispositivos nos facilitan la vida de muchas maneras. Sin embargo, también tienen un impacto ambiental significativo.
Uno de los principales problemas es la producción de estos dispositivos, que requiere la minería de metales preciosos como el oro, la plata y el cobre. Esta minería a menudo se realiza en países en desarrollo, donde se utilizan métodos que pueden ser dañinos para el medio ambiente y la salud de los trabajadores. Además, el transporte de estos dispositivos a nivel mundial también contribuye al cambio climático, ya que requiere combustibles fósiles, eso sin contar el enorme costo en tiempo hombre y máquina.
Una vez que estos dispositivos han sido producidos y utilizados, el problema no se detiene allí, no amigo lector, muchos de estos dispositivos contienen componentes tóxicos -tierras raras y químicos- que pueden contaminar el aire y el agua cuando se desechan de manera inadecuada. En la mayor parte de los países del mundo, estos dispositivos terminan en vertederos, donde pueden liberar sustancias tóxicas en el suelo y el agua.
Además, para volver más fatídica la ecuación, la obsolescencia programada es un problema grave. Muchos fabricantes diseñan sus dispositivos para tener una vida útil limitada, lo que incentiva a los consumidores a comprar nuevos dispositivos con mayor frecuencia. Esto aumenta la cantidad de desperdicio electrónico y contribuye a la sobreproducción y al consumismo excesivo.
Para abordar estos problemas, es necesario adoptar un enfoque de ciclo de vida completo al pensar en la electrónica de consumo. Esto incluye la minería responsable, la producción sostenible y la disposición adecuada de los dispositivos cuando ya no son útiles. También es importante promover la reparación y el reutilizado en lugar de simplemente desechar y reemplazar los dispositivos.
Debemos como sociedad a aprender a luchar por el derecho a reparar las cosas, y a crear modelos de economía circular, tales como los que promueven actualmente importantes universidades, me enorgullece escribir que nuestra máxima casa de estudios está en esa lista.
Es importante también que los gobiernos y las empresas hagan un esfuerzo consciente para reducir la obsolescencia programada y promover la durabilidad y la reparabilidad en sus productos, además, los consumidores también pueden tomar medidas para reducir su propio impacto ambiental al elegir dispositivos de alta calidad que duren más tiempo y repararlos en lugar de reemplazarlos.
Y no dejemos de lado tampoco el "enfoque del tener", sería importante preguntarnos si en la familia se ha perdido la capacidad de compartir ¿Por qué en cada hogar deben haber 3 o más computadoras? ¿Por qué cada niño debe tener su propia bocina Bluetooth? Si bien es satisfactoria la acción del adquirir, nos han vendido la mentira de que comprar más cosas es progresar, eso es una tontería, vivir feliz y cómodo es progresar, y en eso; cada quien tiene su versión del paraíso.
El 2023 llega esta noche, y solo me resta decirle, ¡Muchas Gracias! Por la preferencia de su lectura y sus correos, le desearía paz y amor, pero seguramente eso ya se lo enviaron con un piolín por WhatsApp, yo solo puedo desearle, que … el próximo año no le falte nunca nada. DIOS le bendiga.
Feliz Año Nuevo.
Luis Eduardo De La Torre
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