CIUDAD DE MÉXICO (AP).— El origen del tamal se remonta a la época prehispánica, cuando los olmecas, mexicas y mayas lo utilizaban en rituales religiosos, ofrendas y tumbas, y ha logrado sobrevivir por siglos con algunas variantes en sus ingredientes, como el uso de la manteca y la carne de cerdo que trajeron los españoles a América tras la conquista.
Aunque el tamal —que proviene del vocablo náhuatl “tamalli”, que significa envuelto— es consumido en numerosos países de Latinoamérica y el Caribe con denominaciones como “humita”, “pamonhas” “hallaca” y “guanime”, en México el platillo alcanzó una dimensión superior por la gran variedad, afirmó el reconocido chef e investigador de la gastronomía mexicana tradicional, Ricardo Muñoz Zurita, quien ha identificado unas 25 familias de tamales, que se subdividen en diversos tipos, que varían de acuerdo con los ingredientes, envoltorios y tamaño.
Solo en el país latinoamericano pueden encontrarse del norte al sur del territorio cientos de variedades de tamales salados y dulces, envueltos en hojas de maíz, plátano u otras plantas, que se rellenan con salsas verdes y rojas, que se hacen a base de tomate y chiles verdes y de guajillo.
También pueden llevar carne de cerdo, pollo, pato, pavo o camarón, con frijoles, mole y verduras como el chile poblano o jalapeño, acelgas, chaya —también conocida en México como el árbol de espinaca— y flor de calabaza.
En las versiones dulces se rellena con chocolate y frutas como la piña, la fresa, el coco, la mora y el mango, entre otras.
“El arraigo del tamal es tan grande que no creo que se vaya a dejar de usar por lo menos en todo este siglo, porque no es un plato aislado, es toda la cultura del tamal”, dijo Muñoz Zurita al hablar de la trascendencia del popular platillo que forma parte de las cocinas cotidiana, festiva y ritual de los mexicanos.
Varios eventos colocan a México en una grave posición frente a otros países mejor evaluados en cuanto a transparencia y corrupción.
Covid-19 tuvo un costo de 748 mil 355 por persona
Su delicioso sabor, otro de los puntos fuertes del tamal
Arte y cultura

